el amor, ese desconocido...sólo puede nacer de la calma. por eso los grandes maestros tuvieron que retirarse al desierto, a las montañas. Y amaron tanto. No puede haber amor sin amor al silencio, el hábitat natural de todos los seres.
La única forma de salvarse de UNO MISMO (así con mayúsculas) es salvar eso que hay de tierra, de planta, de lluvia, de criatura inocente que perdura y que aún habita.
La única forma es ser un río entre los ríos, desembocando en un mar trascendente.