martes, 6 de noviembre de 2018

refugio
en el aliento
acaricio el pez
y me santiguo
para no perder
los 10 gramos
que me reserva aún
la lanza de
Tu dilatada Gracia

miércoles, 14 de marzo de 2018

en un tiempo seré una carne
que se entumece
una sangre que se seca
un pensamiento desintegrándo-se
o un abismo quizás
con el permiso de los sueños
terco sonido ventral
donde nadan sus especies
la clarividencia de mi madre...
el perro ungido
con el cogote
dirigido a su mano encariñada
la montaña, el ciprés, el peregrino:
el corazón henchido de ensueño
como los cascabeles
reventando sus goznes;
la puerta equilibrada
entrada segura de todo camino

me conducen los invidentes
la mujer me entrega sus sonrisas