lunes, 23 de febrero de 2015

Segundo Asomo

perpetuo escombro
he malgastado el silencio
he rechazado las fuentes
callado los fuegos

hermoso tormento
aquí se abrirán mis ojos
aquí terminarán mis vigilias
Aquí aguardaré.

domingo, 15 de febrero de 2015

Apuntes a propósito del Interstellar Space de John Coltrane *


Nota: El siguiente texto es un boceto que formaría parte de un escrito más extenso, de carácter vitalicio y que podría titularse "El Artista como Médium. Impresiones sobre..."

***

“Los grandes creadores artísticos, los que han tocado fondo en la condición del hombre son eternamente actuales”

Repito la frase de Sábato, la balbuceo casi...y este vino barato se va deshaciendo y me va colmando de modesto gozo. En mi también modesto equipo suena una obrita llamada Interstellar Space de John Coltrane. Debe de ser la quinta vez que la escucho en mi vida, regreso a ella como quien extraña el hogar bendito…

y las emanaciones…

y la sensualidad…

Este hogar es una representación y es infinito. Y es voluntad. Afirmación total. Y cada vez llego más a la conclusión de que esta obra (¿difícil?), este registro, representa una de las mayores y más nobles manifestaciones del Espíritu Humano.  No sé si Ernesto habrá escuchado a Coltrane, si lo habrá oído mentar siquiera. Pero no estaría más de acuerdo en que las grandes obras de arte son atemporales. Y esta lo es. Se informa que la fecha data de febrero del año 1967. Yo creo que pudo haber sido tocado unos tres mil años antes de Cristo, en el comienzo de los tiempos, en algún lugar del año presente lejos de la sordidez del reino artificial de las urbes, de esa mistificación de la Vida….o quizás pueda creer que viene desde un tiempo próximo, remotísimo, como un documento del futuro, el vestigio sonoro de la Humanidad después de un aciago Armagedón. Una Buena Nueva, un renacer.

“Quiero hacer dibujos que golpeen a ciertas personas. Sorrow es un pequeño comienzo…” Vincent…  “Quiero ser capaz de darle a la gente algo que se parezca a la felicidad. Quisiera descubrir algún proceso por el cual si quiero que llueva, comience luego inmediatamente a llover…” Coltrane.

Sin embargo…¿No es exactamente lo mismo? La misma búsqueda, la eternidad inconcebible. “I cannot imagine Art without implied convictions” ¡Y porqué perder el tiempo en esas sutilezas! ¡Hoy que el desenfreno se ha apoderado de nosotros!, que ya no consumimos, nos auto-consumimos porque nunca tenemos suficiente. Y en cuanto a la música: hoy se oye muchísima pero se ESCUCHA CADA VEZ MENOS y esto no sólo va para el público sino para los propios músicos. Tristemente. Es el tiempo de los asesinos, que profetizó Miller…los poetas están muertos, y con ellos la poesía se extingue- y la Poética… ¿Nadie recuerda ya el martirio de Rimbaud, lo que significó su huida?...

Hoy un Coltrane es INCONCEBIBLE en la era digital…de haber existido, de haber permanecido físicamente, lo más probable es que haya decidido por irse a las montañas -si es que aún existe alguna en donde el hacha compulsiva del "hombre productivo" no haya llegado.

Hoy ese asesinato es asintomático, siniestramente feliz, condescendiente. Asistimos hoy al degollamiento paulatino de nuestras capacidades humanas –las verdaderas. Y aplaudimos, y queremos más, exigímos más, en una suerte de club de ninfómanas en agenda común.

El mundo de la era digital: atiborrado de polillas que chocan y chocan contra una pantalla de luz, tentadora, hiper-estimulante. CEGADORA. La plaga contemporánea de este planeta se va perpetrando con nuestros movimientos –o la ausencia cada vez mayor de los mismos. Coltrane o Van Gogh, sin embargo: ¡son luciérnagas proyectando la luz desde sus propios cuerpos!

...iluminando (se) seguros en las sombras.

Siempre buscando…inacabable fuente…

No puedo permitir, sin embargo, que dure más esta estimulante amargura. La esencial búsqueda de significado nos pertenece a todos. Y es esa esencia en donde Coltrane parece que la vida misma se le fuera, en cada nota, en cada exhalación junto a otro gran espíritu que lo acompaña, Rashied Ali. Contaba Ali que, John, en sus últimas presentaciones, era tan abismal su necesidad de expresión que el saxo no le bastaba ya: en plena performance se quitaba el saxo de la boca y empezaba a gritar…sin inhibición alguna:

«Deberíamos tirarnos al suelo y llorar cada vez que tenemos ganas; pero hemos desaprendido a llorar... deberíamos poseer la facultad de gritar un cuarto de hora al día por lo menos. Si queremos preservar un mínimo equilibrio, volvamos al grito... la rabia, que procede del fondo mismo de la vida, nos ayudará a ello». (Emil Cioran)

No puedo arriesgarme a concluir exactamente si este era LA sensación: ¿Cómo poder describir un sentimiento que pueda abarcar TODAS las fuerzas del universo en el metabolismo de un ser tan pequeño como el ser humano?

Pero el ser humano es la medida de todas las cosas. Y un tipo como Coltrane, un ser humano como cualquiera de nosotros, con sus propias falencias, vulnerable también en esta confusión abismal, en la ilusión del mundo real de estos rascacielos, del hormigón, de los supermercados, de los maniquíes vociferantes, de la deformación de la naturaleza, de armas vendidas en conservas, de eunucos espirituales de saco y corbata, del canibalismo sofisticado, de “amor desamorado”…decía, alguien como Coltrane, tan mortal y tan limitado…pero que sin embargo estaba conectado con el MISTERIO más que todos nosotros. Que pudo oír algo. Que pudo ver algo. ALGO…y el futuro le pertenece, como a Rimbaud, Van Gogh, Dovstoievsky, Nietszche, Artaud…o a Ernesto.

No me puedo considerar un creyente, no soy más que una víctima de mis propias y recurrentes apostasías. Un cachorrito desvalido en el Universo. Pero si somos capaces de poder escuchar lo que escuchaba aquél hombre, imaginarlo siquiera, mientras da rienda suelta a los poderes de su saxo lograremos La Epifanía.

Y para ello debemos desterrar todo pre-concepto de cómo tiene que ser la música, de cómo tiene que ser estructurada, dónde empieza, dónde acaba, cuál es su camino…Y eso John lo tenía muy claro. Cómo no olvidar ese gran detalle, en 1960, en sus últimos días con Miles Davis, cuando era terriblemente abucheado por buena parte de la audiencia cada vez que terminaba un solo. Coltrane no veía limites, ellos sí. Coltrane ya estaba buscando, ¡y ellos no estaban preparados! Y es justamente en su etapa final, en las postrimerías de su corta vida cuando el gran público lo fue abandonando…pero ya no había vuelta atrás. El último Coltrane es el más Coltrane de todos.

                                                                                       ***                                                                                  

Un día las lágrimas brotaban ligeras de mis ojos. Una fuente inefable de catarsis…y mientras esas lágrimas delineaban su descenso -¡quién sabe si ese líquido corporal no sea también otra manifestación del sonido!- simultáneamente la exultación se apoderaba de mí…y reía, reía dichoso…y bebía mis lágrimas con alborozo, y alzaba mis brazos agradecido a la Vida…NAIMA, 1965…Bélgica…

Yo era…

                ***

Interstellar Space:

Así como Ceci n'est pas une pipe”, esto tampoco no es ni un saxo, ni una batería…son moléculas en constante colisión, el universo manifestándose a través de dos seres vivos, como tú y yo. Y no señores, tampoco es jazz, ni free jazz, ni avant-garde jazz:

Porque-no- se-puede-rotular-un-MILAGRO.

Porque en realidad la música no se puede tocar.

Este año se celebra el 50 aniversario de esa magna obra llamada A Love SupremePues si A Love Supreme es la revelación de la Divinidad...

Interstellar Space es la TRANSFIGURACIÓN,

la demostración de que el ser humano (aquél)

terminó por convertirse en Sonido.

Hacia el Abismo Silente…
Hacia el Útero Insondable.

 * Dedicado a la memoria de Máximo Damián. Otro gran espíritu que nos acaba de dejar. Injustamente, pero nosotros no le hicimos justicia.

TAO

des-Oriente que animas
crepitar un todo
alabanza de lo intangible

viernes, 13 de febrero de 2015

Una madrugada de invierno.

(…) Y en este lugar, ahora, diviso un roedor batallando contra un destino ancestral, sobre una bolsa de basura. Lo contemplo y creo que es el ser más hermoso que he visto. Mantengo el ritmo de mis pasos, los olvido y olvido también que soy un hombre que parte hacia la nada: hoy tengo un deseo irreprimible de sumergirme en el mar; nado tan mal que la motivación es aún mayor. Para mi resignación, sólo encuentro un charco anegando una de las tantas fisuras en la acera; me veo reflejado en ella y no sé porque me viene a la memoria el olor de tu pelo. Camino. Doy vuelta a la siguiente esquina y me encuentro con una de aquéllas. Me toma del brazo, omnívora. Estoy nervioso pero me detengo, balbucea algo sobre mi sexo, le sonrío y en su mirada veo estallar el llanto de un bebé que mece en sus brazos bajo el techo de un cuartucho alquilado. Debilidad…soy tan compasivo que estoy a punto de ceder –nuevamente- cuando el maleficio venéreo recorre mi cuerpo, absurdo, y me sacude en escalofríos. Le doy una moneda de cinco, ella balbucea otra cosa, algo que no parece ser gracias. Mis pasos me devuelven y el olor de tu pelo me sigue acompañando –obsesivamente.

Llego a la plaza principal, alzo la vista y me topo con el infinito manto negro que cubre este enorme lecho que comparto hoy con mendigos, fracasados, borrachos, maricas de todas las edades, parejas desenamoradas, niños mugrientos blandiendo su inocencia, violentamente. Me maravillo cómo terminarán... Este paisaje conmovedor me incita a cometer un crimen, un hermoso crimen en el que un saxofón comienza a gritar por la coacción de mis pulmones, de mi boca que son las fauces de una bestia irredenta, de un cautiverio metafísico…Veo una pareja de adolescentes y percibo con tristeza que los detesto; veo a dos palomas tratando de copular con premura y decido aplaudir: “¡Que vivan los novios!”. Les arrojo un pancito y adolescentes y palomas libran encarnizada pelea…

Birdsong. Esta noche no es una noche. Desde el momento en que participo de este rito de la baja civilización, esta noche se ha convertido en una pecera. O en una muestra de sangre de Dios: eritrocitos luciferinos, leucocitos serafinescos… ¡Soy un buda del oprobio, un santo cargado de pólvora, un déspota llorón, un holograma de mis ficciones! Acabo de darme cuenta que regalé el dinero con el que podía regresar a casa y entonces río a carcajadas, no sin desesperación, río tantas veces e infinitas luces de neón destellan la palabra muerte. “Un misántropo es el ser con la mayor capacidad para amar”. Ayer recibí el golpe. “No soy misántropo”, pataleé: tengo veintidos años y mañana seré un hijo, un amable vecino, un buen amigo, un manjar de ciudadano…Pero hoy, hoy que habito este cuerpo que me pesa, que siento tan ajeno, lamento que mi espíritu no fluyera confortable en un río o en el mar, undísono. O libre en las exhalaciones de un pétreo árbol pero no en esta armazón mal constituida de carne, huesos y vísceras con las que tengo que arreglármelas…

No obstante, el perfume de tu pelo.
(…)

miércoles, 4 de febrero de 2015

Ancestra

en todo caso
¿qué es el alma?
son las aproximaciones de los elementos
los adioses de los signos
el grito fundamental de los átomos