domingo, 16 de agosto de 2015

Última Posada

Bien. Digamos que uno camina borracho en la madrugada
rodeado de un ejército de fantasmas viejos
nadando en la agonía de las voces violetas
lejano ya de aquél clamor de los adioses
y topa con un poste de luz
-víctima ya del orín de mis desaciertos-
solitario y triste como un mañana imposible
sordo en la quimera del Tiempo

Y quizás, desde este muelle
que proyecta el Azul inconmovible
uno pueda amanecer al océano
que se entrega en estas tímidas olas
de la obsesión, cual aforismo líquido
pretendiendo no más que un olvido
una mirada ya esquiva
o derrepente un terrible sueño.

...y se empieza luego a canturrear una canción:




lunes, 27 de abril de 2015

Di-encefia

ya he despertado
y deslizo mi mirada hacia tu pelo
nadando en tus costas
me he impregnado de tí
de tus palpitaciones
de tus mares
de tus miedos
yo soy un espejo
que tu carne descompone
e imprimo mis besos en tu manta líquida
que se desvanece
tibia, cardúmenes de deseos
que se enfría
lunar, orillada en juramento

(oh sudor que agotas este cuerpo
oh eternidad que erotizas esta melancolía)

y luego me acaricias cuando mustio
te invoco como al fuego
en este templo resonante
cual final del fuego
al atardecer, extinto el fuego

domingo, 29 de marzo de 2015

Santuario

Pórnê me tomó de la mano
y me llevó hacia su reino
me deshizo en interminables luces
...reventé en su matriz:
le recordé que yo también
había sido un animal con Significado

domingo, 15 de marzo de 2015

Tercer Asomo

irremediable camino
voy a ofrecer mi escucha al horizonte
¿me aparecerá un sueño?
¿o serán las cicatrices renuentes?

lunes, 23 de febrero de 2015

Segundo Asomo

perpetuo escombro
he malgastado el silencio
he rechazado las fuentes
callado los fuegos

hermoso tormento
aquí se abrirán mis ojos
aquí terminarán mis vigilias
Aquí aguardaré.

domingo, 15 de febrero de 2015

Apuntes a propósito del Interstellar Space de John Coltrane *


Nota: El siguiente texto es un boceto que formaría parte de un escrito más extenso, de carácter vitalicio y que podría titularse "El Artista como Médium. Impresiones sobre..."

***

“Los grandes creadores artísticos, los que han tocado fondo en la condición del hombre son eternamente actuales”

Repito la frase de Sábato, la balbuceo casi...y este vino barato se va deshaciendo y me va colmando de modesto gozo. En mi también modesto equipo suena una obrita llamada Interstellar Space de John Coltrane. Debe de ser la quinta vez que la escucho en mi vida, regreso a ella como quien extraña el hogar bendito…

y las emanaciones…

y la sensualidad…

Este hogar es una representación y es infinito. Y es voluntad. Afirmación total. Y cada vez llego más a la conclusión de que esta obra (¿difícil?), este registro, representa una de las mayores y más nobles manifestaciones del Espíritu Humano.  No sé si Ernesto habrá escuchado a Coltrane, si lo habrá oído mentar siquiera. Pero no estaría más de acuerdo en que las grandes obras de arte son atemporales. Y esta lo es. Se informa que la fecha data de febrero del año 1967. Yo creo que pudo haber sido tocado unos tres mil años antes de Cristo, en el comienzo de los tiempos, en algún lugar del año presente lejos de la sordidez del reino artificial de las urbes, de esa mistificación de la Vida….o quizás pueda creer que viene desde un tiempo próximo, remotísimo, como un documento del futuro, el vestigio sonoro de la Humanidad después de un aciago Armagedón. Una Buena Nueva, un renacer.

“Quiero hacer dibujos que golpeen a ciertas personas. Sorrow es un pequeño comienzo…” Vincent…  “Quiero ser capaz de darle a la gente algo que se parezca a la felicidad. Quisiera descubrir algún proceso por el cual si quiero que llueva, comience luego inmediatamente a llover…” Coltrane.

Sin embargo…¿No es exactamente lo mismo? La misma búsqueda, la eternidad inconcebible. “I cannot imagine Art without implied convictions” ¡Y porqué perder el tiempo en esas sutilezas! ¡Hoy que el desenfreno se ha apoderado de nosotros!, que ya no consumimos, nos auto-consumimos porque nunca tenemos suficiente. Y en cuanto a la música: hoy se oye muchísima pero se ESCUCHA CADA VEZ MENOS y esto no sólo va para el público sino para los propios músicos. Tristemente. Es el tiempo de los asesinos, que profetizó Miller…los poetas están muertos, y con ellos la poesía se extingue- y la Poética… ¿Nadie recuerda ya el martirio de Rimbaud, lo que significó su huida?...

Hoy un Coltrane es INCONCEBIBLE en la era digital…de haber existido, de haber permanecido físicamente, lo más probable es que haya decidido por irse a las montañas -si es que aún existe alguna en donde el hacha compulsiva del "hombre productivo" no haya llegado.

Hoy ese asesinato es asintomático, siniestramente feliz, condescendiente. Asistimos hoy al degollamiento paulatino de nuestras capacidades humanas –las verdaderas. Y aplaudimos, y queremos más, exigímos más, en una suerte de club de ninfómanas en agenda común.

El mundo de la era digital: atiborrado de polillas que chocan y chocan contra una pantalla de luz, tentadora, hiper-estimulante. CEGADORA. La plaga contemporánea de este planeta se va perpetrando con nuestros movimientos –o la ausencia cada vez mayor de los mismos. Coltrane o Van Gogh, sin embargo: ¡son luciérnagas proyectando la luz desde sus propios cuerpos!

...iluminando (se) seguros en las sombras.

Siempre buscando…inacabable fuente…

No puedo permitir, sin embargo, que dure más esta estimulante amargura. La esencial búsqueda de significado nos pertenece a todos. Y es esa esencia en donde Coltrane parece que la vida misma se le fuera, en cada nota, en cada exhalación junto a otro gran espíritu que lo acompaña, Rashied Ali. Contaba Ali que, John, en sus últimas presentaciones, era tan abismal su necesidad de expresión que el saxo no le bastaba ya: en plena performance se quitaba el saxo de la boca y empezaba a gritar…sin inhibición alguna:

«Deberíamos tirarnos al suelo y llorar cada vez que tenemos ganas; pero hemos desaprendido a llorar... deberíamos poseer la facultad de gritar un cuarto de hora al día por lo menos. Si queremos preservar un mínimo equilibrio, volvamos al grito... la rabia, que procede del fondo mismo de la vida, nos ayudará a ello». (Emil Cioran)

No puedo arriesgarme a concluir exactamente si este era LA sensación: ¿Cómo poder describir un sentimiento que pueda abarcar TODAS las fuerzas del universo en el metabolismo de un ser tan pequeño como el ser humano?

Pero el ser humano es la medida de todas las cosas. Y un tipo como Coltrane, un ser humano como cualquiera de nosotros, con sus propias falencias, vulnerable también en esta confusión abismal, en la ilusión del mundo real de estos rascacielos, del hormigón, de los supermercados, de los maniquíes vociferantes, de la deformación de la naturaleza, de armas vendidas en conservas, de eunucos espirituales de saco y corbata, del canibalismo sofisticado, de “amor desamorado”…decía, alguien como Coltrane, tan mortal y tan limitado…pero que sin embargo estaba conectado con el MISTERIO más que todos nosotros. Que pudo oír algo. Que pudo ver algo. ALGO…y el futuro le pertenece, como a Rimbaud, Van Gogh, Dovstoievsky, Nietszche, Artaud…o a Ernesto.

No me puedo considerar un creyente, no soy más que una víctima de mis propias y recurrentes apostasías. Un cachorrito desvalido en el Universo. Pero si somos capaces de poder escuchar lo que escuchaba aquél hombre, imaginarlo siquiera, mientras da rienda suelta a los poderes de su saxo lograremos La Epifanía.

Y para ello debemos desterrar todo pre-concepto de cómo tiene que ser la música, de cómo tiene que ser estructurada, dónde empieza, dónde acaba, cuál es su camino…Y eso John lo tenía muy claro. Cómo no olvidar ese gran detalle, en 1960, en sus últimos días con Miles Davis, cuando era terriblemente abucheado por buena parte de la audiencia cada vez que terminaba un solo. Coltrane no veía limites, ellos sí. Coltrane ya estaba buscando, ¡y ellos no estaban preparados! Y es justamente en su etapa final, en las postrimerías de su corta vida cuando el gran público lo fue abandonando…pero ya no había vuelta atrás. El último Coltrane es el más Coltrane de todos.

                                                                                       ***                                                                                  

Un día las lágrimas brotaban ligeras de mis ojos. Una fuente inefable de catarsis…y mientras esas lágrimas delineaban su descenso -¡quién sabe si ese líquido corporal no sea también otra manifestación del sonido!- simultáneamente la exultación se apoderaba de mí…y reía, reía dichoso…y bebía mis lágrimas con alborozo, y alzaba mis brazos agradecido a la Vida…NAIMA, 1965…Bélgica…

Yo era…

                ***

Interstellar Space:

Así como Ceci n'est pas une pipe”, esto tampoco no es ni un saxo, ni una batería…son moléculas en constante colisión, el universo manifestándose a través de dos seres vivos, como tú y yo. Y no señores, tampoco es jazz, ni free jazz, ni avant-garde jazz:

Porque-no- se-puede-rotular-un-MILAGRO.

Porque en realidad la música no se puede tocar.

Este año se celebra el 50 aniversario de esa magna obra llamada A Love SupremePues si A Love Supreme es la revelación de la Divinidad...

Interstellar Space es la TRANSFIGURACIÓN,

la demostración de que el ser humano (aquél)

terminó por convertirse en Sonido.

Hacia el Abismo Silente…
Hacia el Útero Insondable.

 * Dedicado a la memoria de Máximo Damián. Otro gran espíritu que nos acaba de dejar. Injustamente, pero nosotros no le hicimos justicia.

TAO

des-Oriente que animas
crepitar un todo
alabanza de lo intangible

viernes, 13 de febrero de 2015

Una madrugada de invierno.

(…) Y en este lugar, ahora, diviso un roedor batallando contra un destino ancestral, sobre una bolsa de basura. Lo contemplo y creo que es el ser más hermoso que he visto. Mantengo el ritmo de mis pasos, los olvido y olvido también que soy un hombre que parte hacia la nada: hoy tengo un deseo irreprimible de sumergirme en el mar; nado tan mal que la motivación es aún mayor. Para mi resignación, sólo encuentro un charco anegando una de las tantas fisuras en la acera; me veo reflejado en ella y no sé porque me viene a la memoria el olor de tu pelo. Camino. Doy vuelta a la siguiente esquina y me encuentro con una de aquéllas. Me toma del brazo, omnívora. Estoy nervioso pero me detengo, balbucea algo sobre mi sexo, le sonrío y en su mirada veo estallar el llanto de un bebé que mece en sus brazos bajo el techo de un cuartucho alquilado. Debilidad…soy tan compasivo que estoy a punto de ceder –nuevamente- cuando el maleficio venéreo recorre mi cuerpo, absurdo, y me sacude en escalofríos. Le doy una moneda de cinco, ella balbucea otra cosa, algo que no parece ser gracias. Mis pasos me devuelven y el olor de tu pelo me sigue acompañando –obsesivamente.

Llego a la plaza principal, alzo la vista y me topo con el infinito manto negro que cubre este enorme lecho que comparto hoy con mendigos, fracasados, borrachos, maricas de todas las edades, parejas desenamoradas, niños mugrientos blandiendo su inocencia, violentamente. Me maravillo cómo terminarán... Este paisaje conmovedor me incita a cometer un crimen, un hermoso crimen en el que un saxofón comienza a gritar por la coacción de mis pulmones, de mi boca que son las fauces de una bestia irredenta, de un cautiverio metafísico…Veo una pareja de adolescentes y percibo con tristeza que los detesto; veo a dos palomas tratando de copular con premura y decido aplaudir: “¡Que vivan los novios!”. Les arrojo un pancito y adolescentes y palomas libran encarnizada pelea…

Birdsong. Esta noche no es una noche. Desde el momento en que participo de este rito de la baja civilización, esta noche se ha convertido en una pecera. O en una muestra de sangre de Dios: eritrocitos luciferinos, leucocitos serafinescos… ¡Soy un buda del oprobio, un santo cargado de pólvora, un déspota llorón, un holograma de mis ficciones! Acabo de darme cuenta que regalé el dinero con el que podía regresar a casa y entonces río a carcajadas, no sin desesperación, río tantas veces e infinitas luces de neón destellan la palabra muerte. “Un misántropo es el ser con la mayor capacidad para amar”. Ayer recibí el golpe. “No soy misántropo”, pataleé: tengo veintidos años y mañana seré un hijo, un amable vecino, un buen amigo, un manjar de ciudadano…Pero hoy, hoy que habito este cuerpo que me pesa, que siento tan ajeno, lamento que mi espíritu no fluyera confortable en un río o en el mar, undísono. O libre en las exhalaciones de un pétreo árbol pero no en esta armazón mal constituida de carne, huesos y vísceras con las que tengo que arreglármelas…

No obstante, el perfume de tu pelo.
(…)

miércoles, 4 de febrero de 2015

Ancestra

en todo caso
¿qué es el alma?
son las aproximaciones de los elementos
los adioses de los signos
el grito fundamental de los átomos

lunes, 19 de enero de 2015

Euforia I

...expresarlo todo. absolutamente todo. despedazar lo grisáceo,
lo abúlico y someterse a nuestro delirio. nuestro afán de conquista del cosmos.
¿puede un sólo hombre conquistar el eterno universo?
y sin embargo lo asume cuando ya no le queda nada más que Vida
y vomita sobre la costumbre.

Miles de agonías no representarán lo inalcanzable de esa sensación.

Tentación

el pecado inmisericorde
y la luna exacta
yaciendo en el momento preciso
de un viento almacenado
que cruza el fuego de las abadías

graznado violento que ha engendrado la esperanza
en la mañana
en la que se acercan los profetas
anunciando el fragor
de infatigables corazones.

jueves, 8 de enero de 2015

27 de diciembre del 2010. 1:34 am

Pienso en Ligeti mientras escucho a Ravel. Y extraño las lecturas de Bukowski por sus dosis –en aquellos días- de despreocupación macerada en descarnada profundidad. Pienso en Ligeti por las formas, la proyección, los conceptos de la vida con su incandescente transformación. Gozo en Ravel el color –los- todos ellos: verdes, fucsias, blandos y generosos, azules como el sueño del océano siendo Júpiter. Veo el vals sobreviniéndose, me rodea y luego me mece. Recuerdo a Bukowski por su maltratado rostro, región volcánica que ocultaba la lava de la misantropía comprometida, aquella que deja ver la melancolía por un renacimiento de la comunión humana. De la verdadera.

(...)

Siento mi soledad resonando como violines que emanan armonías austeras, controladas pero aún tensas. Tensas como el inicio de una obra de Messiaen, con que deleito estos últimos minutos de mi corazón antes de dormitar.

Mujer contemplando el poniente (retrato)


el universo sentencia otra vez:
ya no es tu dulce
y vano siniestrar
son las moradas de tu amplitud
y en la unidad bebes
del mito ensueño que fue
sumirte en esta presunta eternidad
de gozo y sombras

giró el atardecer de avieso azul
colma el fin torrente
de tu sexo, el mundo
y pienso
si no es irreversible
toda esta quietud
que imaginó El Diluvio
en remanso de mar

martes, 6 de enero de 2015

Domaudo

...de donde se reclama todo...el caminar, la profesa margen de la historia, el peligroso desorden de los otros. el reventar de las nueces enmarañando un real, un pulpo oreste que mata a su madre, la congela, la hace salvaje y tierna, espada dulce...

yo no he mentido sobre las cales de los idiotas espejos, los resonantes ojos que surcan cada uno de mis inquietantes reveses, resolana de paz...maligna advertencia de la dicha, arrastra la cima de los peces hambrientos, alados peleles...y el viscoso momento en que las sales se someten a las amígdalas finales, los reptiles austeros, pretéritos goces de los orígenes...

¿yo qué? habré visto una estepa donde poder asentarme, y colocar mis manos, sacudir la tierra, telúrica sombra, telúrica indemne, telúrica muerte...regreso para mirar los campos fallecidos, resplandecientes de inanidad...¡las vertientes! los ángeles vienen, pululan... los veo recostarse en mi jardín, hablan de los libros más impenetrables, de la viralidad del Dios, de la profecía del no-hombre...omiten las salvaciones, perdonan la abdicación. y tú, mujer...¿habrás visto tamaña fiesta alrededor de nuestra enfermedad?...te sorprendes, emites la risita...la miel del durazno que se sacude en mis dedos. agua repentina, canales de fuego hacia nubes encriptadas...¡no dicen nada!...nos damos vuelta y seguimos con el manifiesto. las aves aplauden. los ciegos cortan el árbol, llevan los nidos hacia la máquina, arrastran los cuerpos hacia una piara. y sigo, manchado, urdido por un idólatra de madera...¡soy el ídolo de los vegetales!...

hay un remanente que encubre un episodio: en el día 4 del año 7 de la era 100 habrán marchitado los predicamentos, y yo seré quien te invite a bailar sobre una fuente que contiene la cabeza de un nuevo bautista...Él cantará...versará sobre una y treinta y tres noches, el idilio inmanente, el caos perenne.

y ya que todos los caminos conducen al eje de lo indeterminado, voy a susurrarte algo al oído que hará que explotes y te conviertas en polvo, polvo de estrellas:

 ¡Mi Amor se ha hecho de un divino reloj!

lunes, 5 de enero de 2015

...

Cuando uno escucha o ve una obra de arte verdadera, tiene la sensación de que cada sonido,  que cada color, que cada forma fuesen alimentados por las ignotas fuerzas del universo.

Como si no saliese de un ser humano...

Pero el ser humano puede reunir y sintetizar esas inconmensurables fuerzas y tornarlo en gran arte, elevando la existencia. La propia y la ajena.

Y ahí hay que llegar. Concebir la obra desde el cosmos, la tierra, el corazón.

Lo orgánico trascendental.